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sábado, 14 de noviembre de 2020

Probando la carga de Repsol con la aplicación Waylet

Estaciones de carga en el Área de Servicio de Ugaldebieta

Hace ahora un año que se inauguró la mayor bilbainada en cuanto a la movilidad eléctrica se refiere. Se trata del cargador ultra-rápido que Repsol inauguró en el Área de Servicio de Ugaldebieta, a la salida de Santurtzi, dirección Cantabria. En su día fue el punto de carga mas potente de toda Europa con 400kWh de capacidad. Lo crearon en un consorcio en el que IBIL, empresa vasca, ponía la tecnología de carga, Repsol supongo que tanto el emplazamiento como la infraestructura y Waylet la aplicación móvil de carga. Digo esto porque luego veréis que tiene cierta importancia para entender como discurrieron los acontecimientos.

Aquella mañana salí de casa con solo el 75% de batería para que, cuando regresara del trabajo y pasara por este área de servicio, me quedara muy poca batería. Así podría probar por vez primera la carga a 100 kWh que este Peugeot admite pero que no consigo en la mayoría de los cargadores pues se quedan en unos modestos 50 kWh.

Autonomía al llegar al área de servicio

Cuando paré por la tarde en el cargador, me quedaban 14 km de autonomía, lo justo para llegar a casa si la cosa se torcía. La verdad es que voy cogiendo el truco a la capacidad que en realidad le queda al coche cuando salta la reserva y no me dejo agobiar por los pocos kilómetros que en algunas ocasiones marca. En esta ocasión venía de conducir casi 170 km con frio por la mañana y con mucha autopista entre 100 y 120 km/h. Se que en estos casos marca una autonomía muy conservadora y que si hago el trayecto hasta casa, por la carretera nacional en vez de por la autopista, esta autonomía se puede duplicar.

Punto de carga

Hay cuatro terminales de carga, cada una de ellas con un conector Chademo de 80kWh y otro CSS a 160kWh, por lo que me dispuse a cargar en la primera de la izquierda. Arranqué la aplicación Waylet de mi móvil y di de alta una tarjeta de crédito para realizar los pagos. Waylet carga un céntimo de euro en la tarjeta para verificar que está operativa y una vez lo hace, ya estas listo para realizar la carga. Eliges la estación de servicio, el cargador... vaya, primer problema!

La numeración de los terminales no coincide

Resulta que los terminales vienen numerados en la esquina superior izquierda del frontal, del número uno al número cuatro y en la aplicación Waylet se numeran del 4095 al 4098. Por lógica, si estoy en la número uno espero que sea la 4095 con lo que activo la carga desde dicho terminal. Automáticamente la aplicación carga 30 € en la tarjeta para saber que tienes saldo y luego, al final de la carga, te devolverá el dinero restante. Ni que decir tiene que no es la forma mas avanzada de cobrar, aunque me consta que en algunas gasolineras con autoservicio utilizan el mismo sistema. El cargador no arranca y al cabo de 5 minutos la aplicación Waylet da por terminada la carga. Un minuto después, veo que en mi aplicación bancaria me devuelven 30 €. Por lo menos son rápidos en devolverte la pasta!

Parece que mi suposición no ha sido la correcta así que hago un nuevo intento y supongo que el número uno es en realidad el 4098. Hago todo el proceso y obtengo el mismo resultado salvo que esta vez no parece que la devolución de los 30 € sea tan rápida. Por lo menos esta vez no estoy desesperado porque mi casa está cerca y siempre podré llegar y ponerme a cargar en mi propio garaje. Voy al interior de la tienda de Repsol y pregunto al encargado a ver si me puede ayudar con la recarga. Muy amablemente me indica que ellos no tienen ni idea, que eso lo lleva IBIL, que esa misma mañana habían estado haciendo algo en los cargadores y que en todo caso llamase al teléfono de atención que aparecía en el terminal.

Llamé al teléfono que gestiona Repsol y la verdad es que la atención fue rápida. Expuse mi problema y mi extrañeza de que en un año nadie haya llamado por el mismo asunto. A mi interlocutor no le constaba ninguna queja de ese tipo pero me recomendó que cambiase a otro terminal y utilizase el mismo número que en la primera ocasión; elegí el número dos pero también falló la recarga y ya iban tres intentos. Entonces me dio a entender que era un problema de la aplicación de Waylet y me puso en contacto con ellos. El servicio prestado por este otro interlocutor fue bastante malo, tanto en calidad de sonido como en grado de empatía. Lo único que me recomendó es que intentara con otros terminales y que el tomaba nota de la queja. Pensé que podría activarme un terminal de forma remota o que por lo menos me indicaría la correlación de numeraciones, pero no fue así.

Movimientos en la cuenta

Llamé nuevamente al teléfono de Repsol y me atendió la misma persona que me puso a bajar de un burro a los de Waylet porque como siempre, palabras textuales, "escurren el bulto en un problema que es suyo". Muy amablemente buscó en su sistema mis cargas fallidas, entre los cientos de eventos que registran al día. Acotó las que correspondían a este área de servicio y al horario en que había hecho los intentos. Buscó la primera carga fallida y resolvió que se trataba del terminal 4096 con lo que los números asignados por Waylet y Repsol no siguen ninguna lógica. Intenté la recarga otra vez mas pero con el mismo éxito conseguido en las tres ocasiones anteriores. Mientras mantenía la conversación telefónica, revisé nuevamente los cargos bancarios de la tarjeta y ya habían hecho cuatro cargos de 30 € pero solo me habían devuelto dos. Mi interlocutor me dijo que posiblemente, al hacer tantos intentos, me habían bloqueado las operaciones y que lo intentase otro día a ver si había mas suerte. También me comentó que si para el día siguiente no había recibido todas las devoluciones, me pusiera nuevamente en contacto con ellos para solicitar el reembolso.

Al día siguiente revisé los movimientos de la tarjeta y ya me habían devuelto todas las cantidades. Pero no queriendo cejar en mi empeño de cargar en una estación super rápida, volví a la estación de servicio esa misma mañana para volver a intentar la recarga. Las estrategia era clara: probar las cuatro numeraciones de la aplicación Waylet en el mismo cargador. Al llegar la cosa se complicó ya que aparentemente los cuatro terminales parecían estar en servicio pero, según Waylet, solo funcionaban tres. Decidí ponerme a recargar en el número uno y empecé a probar con todas las numeraciones disponibles (4096, 4097 y 4098) pero tras probar con las dos primeras y no obtener ningún resultado pensé, ¿y si el número uno es el que está fuera de servicio?. Así que pasé a recargar en el número dos y volví a repetir la acción con idéntico resultado. Después de cinco intentos fallidos opté por dejarlo para otra ocasión.

Cuatro días después, tras un par de llamadas a Waylet, me devolvieron los 150 € retenidos por las cinco infructuosas cargas que intenté aquella mañana. Esa misma semana me llamaron de Repsol para hablar sobre la incidencia que había reportado la primera vez y me explicaron el porqué nadie se había quejado sobre la nomenclatura de los terminales. Parece ser que la aplicación de Waylet lleva poco tiempo activa para recargas de coches y coexiste con la antigua aplicación de Repsol que sí tenía bien asignados los números de terminal. El problema vendrá cuando deje de funcionar la vieja aplicación de recarga y los usuarios tengan que pasar a Waylet. Esperemos que para ese momento ya hayan solucionado este problema.

Una semana después de todo esto he vuelto a pasar por el cargador convencido de que me iba a ir de vacío. Encima, según Waylet, solo funcionaban dos de los cuatro terminales por lo que acertar se convertía en una tarea imposible. Me puse en el terminal número dos y active el 4096 de Waylet pero esta vez tuve la precaución de revisar la pantalla de los otros tres terminales para ver si se daban instrucciones. Efectivamente, en el terminal número tres apareció el mensaje de "insertar la manguera de carga" y rápidamente maniobré con el coche para ponerme en el siguiente aparcamiento y colocar la manguera antes de que se abortara la operación. Así que ¡prueba conseguida!, el terminal número tres es el 4096 de Waylet.

Descifrando el enigma: 3=4096

Cuando comenzó la carga, la batería estaba al 31% y la potencia fue subiendo hasta llegar a los 74.0 kWh. Sin embargo esta potencia duró un minuto ya que cuando la batería estaba al 33%, la potencia bajó a 64.6 kWh y se mantuvo así durante otros 6 minutos, hasta el 50% de batería, que bajó a los 43.1 kWh. Cuando la batería llegó al 55% paré la carga, ya me había hecho una idea sobre el super cargador con mas capacidad de Europa.

Diferentes fases de la carga ultra rápida

Revisando el video de Bjørn Nyland en el que nos enseña la recarga de un Peugeot e-208 por tierras noruegas, veo que su curva de carga no concuerda con la mía y supongo que la temperatura de las baterías en el momento de la carga es fundamental a la hora de poder cargar con mas o menos potencia. No sé en que condiciones pone a cargar el coche, en mi caso lleva mas de 70 km recorridos por autovía y autopista y se supone que es peor para afrontar la recarga.

Además de los fallos comentados en la aplicación, lo que mas me molestó de Waylet es que en ningún momento te informa del precio del kWh y solo lo ves cuando terminas la recarga, algo que creo es del todo ilegal. Me imaginaba que al ser una carga ultra rápida sería más caro pero no hasta ese punto. Pagué 0.885 €/kWh que considero una estafa en toda regla y que, aunque es un problema del coche, esa supuesta mayor velocidad de carga solo se aprovecha en un periodo muy corto.

En ningún momento se informa del coste

A lo anterior se añade que la información que aparece en la pantalla durante la carga no coincide con el resumen final de la aplicación. Como he comentado, en la pantalla del terminal se llega a los 74.0 kWh y en la gráfica de la aplicación el punto máximo esta por debajo de los 65 kWh con lo que el resto de la gráfica no nos la podemos tomar muy en serio.

Resumen de la carga

Por otro lado, como ya he comentado, el proceso de cobro es el más farragoso del mercado ya que cuando vas a realizar la carga te cobran 30 € y cuando terminas la carga te los devuelven de nuevo y te cargan lo que hayas gastado. Es decir, cada carga con Waylet tiene tres asientos en la cuenta corriente: dos cargos y una devolución. Hay que tener cuidado con esto ya que algunos bancos cobran a partir de un determinado número de asientos gestionado.

Tres apuntes para una carga

Así que Waylet como tal queda descartada en mi lista de cargadores por varias razones: por precio, por el sistema de cobro, por la inexactitud en los datos y por la opacidad de precios.

Un saludo a todos e ir con cuidado, sobre todo con las nuevas normas dictadas por la DGT esta misma semana.

martes, 20 de octubre de 2020

Mis andanzas tras 7.000 km

Poco a poco se van solucionando algunos de los problemas con la carga del vehículo. Por un lado hablé con Joseba, un amabilísimo técnico de soporte del Polycharger, que me envió de un día para otro un nuevo módulo y un latiguillo para sustituir el viejo dañado. Recordar que en su momento detecté que uno de los conectores del módulo de control del cargador de casa estaba estropeado, se movía, dejaba de comunicar con la pantalla y el cargador quedaba inutilizado.

El desplazamiento de la funda esconde el terminal

Al principio pensé que el conector tenía desoldado algún pin como resultado de ejercer demasiada presión sobre él cuando se introduce el latiguillo de conexión a la pantalla. Cuando desmonté el módulo del armario pude comprobar con mas detalle que se movía la funda plástica y no sus terminales y esto hacia que el latiguillo no entrara suficientemente como para hacer contacto en todos sus pines. Coloqué el módulo que me envió Joseba y pude comprobar que la comunicación con la pantalla era robusta y no hizo falta cambiar el latiguillo.

Módulo nuevo con su latiguillo de conexión

Sin embargo pude comprobar que los menús de pantalla no eran los mismos que en mi anterior modulo de control y que faltaban las configuraciones de generación solar. Comentando mi extrañeza con Joseba, vimos que el problema residía en que el módulo enviado no era especifico para instalaciones de generación solar y que aunque servía igual, perdía dicha funcionalidad. Viendo que mi módulo estaba bien, a excepción del movimiento de la carcasa plástica, decidí montarlo de nuevo y cerciorarme de que la envolvente plástica no interfería en el buen contacto de la interjección. A partir de ahí, problema solucionado.

Errores de la aplicación MyPeugeot

Lo que me sigue dando quebraderos de cabeza por su inestabilidad, su incapacidad de hacer lo que promete y su anarquía de funcionamiento es la aplicación MyPeugeot. Hay días que conecta con el vehículo a la primera y puedo programar una carga diferida y en otras ocasiones es imposible actualizar el estado del sistema, ni siquiera saliendo de la aplicación como conseguía hacer al principio. Hasta ahora he conocido cinco mensajes de error diferentes, algunos de ellos en francés, y muchas veces simplemente no hay reacción y por mucho que refresques la pantalla la comunicación no se establece de nuevo. Parece mentira que una aplicación creada por Peugeot para toda la gama de vehículos, ademas de estar sin terminar, sea tan mala y falle tanto. Y lo peor es que viendo las escasas actualizaciones que ha tenido no veo que presten mucha atención a sus usuarios. Este software forma parte del bien adquirido, como lo son los elevalunas o el ABS, y es impresentable que Peugeot no atienda mas a las demandas de los usuarios para corregir los evidentes fallos de funcionamiento.

En invierno es difícil llegar a los 250 km al 100% de batería

En vista de que Peugeot no se toma en serio la aplicación MyPeugeot y que lo único bueno de ella, la carga en diferido, no ofrece garantías de funcionar cada día he preparado un interruptor domótico. Este dispositivo, de la marca SONOFF y modelo MINI, se puede programar vía Wifi para que se encienda y apague a las horas que desee de tal forma que pueda hacer lo mismo que hacía la aplicación MyPeugeot. He elegido este modelo porque su antena Wifi está separada del cuerpo y en teoría tiene mejor alcance que los modelos con antena integrada y me vendrá bien ya que mi router está un piso por encima del garaje y encima el módulo Sonoff está dentro del Polycharger.

Interruptor Sonoff modelo Mini

La salida del módulo Sonoff está preparada para dar/quitar tensión a una bombilla o pequeño electrodoméstico pero en mi caso pilota un relé con bobina de 230Vac de tal forma que tengo un contacto/interruptor libre de potencial para colocar donde quiera.

Diagrama de conexiones

Pero ¿dónde colocamos dicho interruptor?. La verdad es que en esto me ha ayudado mucho Javier Galán del ForoEV (espero que sea su nombre y no un seudónimo) porque me recomendó que en vez de cortar la bobina del contactor que da potencia a la carga, cortase la señal piloto CP que llega al modulo de control del cargador y que se cierra cuando el conector está correctamente colocado en la boca de carga del coche.

Detalle del modulo Sonoff, la antena y el relé auxiliar

El módulo Sonoff se programa con la aplicación eWeLink. Nos tenemos que registrar y tras añadir el interruptor al escenario ya podemos programarlo. Permite múltiples horarios de encendido y apagado en cualquier día de la semana. La programación se guarda en sus servidores de China, en este caso no me preocupa mi intimidad, y son ellos los encargados de enviar las instrucciones vía internet a mi router y este al interruptor Sonoff vía Wifi para su activación o desactivación. Como puede intuirse el problema puede darse cuando se apaga nuestro router o deja de funcionar internet. 

Software eWeLink para Android

He calculado que cada hora de funcionamiento, el cargador inyecta al coche 6.4 kWh o lo que es lo mismo un 13% de batería, o si lo preferís, necesito 4 minutos 36 segundos por cada 1% de batería que cargo. Así que es muy sencillo de programar ya que la hora de activación será la primera del horario de tarificación barata, en mi caso super-valle, y sabiendo el porcentaje de batería al inicio y al que queremos llegar podemos echar unas cuentas y programar otra hora para que este interruptor se desactive.

Hablando de todo un poco y en cuanto al consumo, he de reconocer que estoy un poco preocupado. Siempre pensé que, con mi conducción eficiente, llegaría a lograr consumos por debajo de la norma WLTP. Al fin y al cabo, con la Grand Scenic de gasoil, conseguí consumos muy similares a los que prometía una norma EPA mucho mas mentirosa. La realidad es que en verano, cuando lo compré, estaba en consumos de 14.4 kWh/100km aunque fueran recorridos poco homologables con mi día a día. A mediados de septiembre me reincorporé al trabajo y los consumos subieron un poco más y vi entonces que el tramo que hago por carreteras secundarias no rebaja el consumo de forma apreciable. Pero con el frio, la lluvia y la reducción de horas diurnas, las cosas han empeorado un poco mas y el consumo ha subido hasta los 15.8 kWk/100km o lo que es lo mismo, autonomías con el 100% de batería que no superan los 250 km cuando en verano no era difícil ver los 320 km. Lo peor es que el crudo invierno y sus temperaturas bajo cero aun no han llegado todavía y puedo prever un aumento mayor si cabe del consumo que puede dejar la autonomía real en unos 220 km.

Trayectos habituales de la semana

Con esta realidad, pensando en el largo plazo, creo que este coche no va a poder darme servicio con mas de 300.000 km, con una degradación prevista de entre el 20% y el 30% y una autonomía en invierno que no supere los 180 km. Aunque por otro lado, también espero que la degradación no sea tan elevada, que en un futuro próximo las opciones para cargar en mi trayecto diario sean mas numerosas y que con una parada de 15 minutos pueda recargar lo necesario para terminar mis trayectos diarios. Incluso si se afianza el teletrabajo en un futuro, puede que mis trayectos semanales se reduzcan sustancialmente. Pero de eso va este blog, de ver como evolucionan las cosas durante el tiempo y dar testimonio escrito.

Los que hemos apostado por un vehículo eléctrico sabemos de los inconvenientes que tiene haber tomado esta decisión y los asumimos como parte del día a día. Pero hay inconvenientes inesperados provocados por la mala fe o la inoperancia de terceras personas que te ponen de muy mala leche y que tienes que saber afrontar sin perder los papeles. Sirvan estas próximas líneas para relatar dos ejemplos de lo que os hablo, uno en IKEA y otro en MERCADONA.
El otro día, mientras hacia tiempo para ir a recoger a mi hijo de sus extraescolares, puse a cargar el coche en IKEA y de paso realizar algunas compras. Media hora antes de ir a por mi hijo bajé al parking para recoger el coche y me encontré con que los cuatro cargadores estaban apagados. Miré en la aplicación de Iberdrola que gestiona la carga y vi que solo había cargado 4 kWh cuando lo normal, tras dos horas, hubiera sido unos 13 kWh así que deduje que ya llevaban desconectados mas de una hora. Desbloqueé el conector del coche pero el del wallbox seguía bloqueado y no era cuestión de perder un cable de 200 € y dejarlo colgado del cargador así que me dirigí a un vigilante de esos que con la pandemia tienen subcontratados para controlar el acceso a las instalaciones y muy amablemente me puso en contacto con su superior, otro vigilante que desde su centro de control estaba al tanto de todo lo que sucedía en IKEA.

Le comenté que los cargadores estaban todos apagados y que posiblemente en algún cuadro general de IKEA un magnetotérmico o diferencial había saltado y que si podía rearmarlo de nuevo para que pudiera soltar mi cable e irme, ya que tenía prisa. Poco colaborador y nada empático me aclaró que en el control no se había producido ninguna alarma, que todo estaba bien, que esos cargadores no eran de su responsabilidad y que llamase a Iberdrola. Y así lo hice, llamé al numero gratuito que tienen como atención al cliente pero que sirve tanto para una incidencia con un cargador como para consultar la ultima factura o un problema con la lectura de consumo y tras quince minutos a la espera, sin conseguir que un humano me atendiera, por fin hablé con una técnico que intentó desbloquear la conexión de forma remota. Le dije que sus intentos iban a ser inútiles ya que el aparato estaba apagado y que por lo tanto era imposible comunicarse con él de forma remota.

Le repetí lo del magnetotérmico y ella misma se ofreció a ponerse en contacto con IKEA para hablar con algún responsable y explicarle el problema y la posible solución que yo le apunté. Ya habían pasado 25 minutos y una persona de mantenimiento bajó con desgana, subió el magnetotérmico de algún cuadro eléctrico y resolvió el asunto en dos minutos. Me dijo que ellos no hacen nada hasta que Iberdrola no les comunica el problema y les daba alguna orden para solucionarlo, a lo cual le argumenté que Iberdrola nunca va a poder saber que ha producido la caída del magnetotérmico, salvo que haya sido algo general en la barriada y que una vez el cargador está fuera de servicio, Iberdrola no podría hacer ningún tipo de comprobación por lo que siempre les va a ordenar que vuelvan a subir los magnetotérmicos como yo les había indicado 25 minutos antes.

Mientras desesperaba en mi espera, el vigilante que me atendió en primera instancia, me dijo que el sistema había caído hace 20 minutos porque una mujer no podía retirar el cable del wallbox y se puso histérica (esas fueron sus palabras) y arrancó a lo bestia el conector rompiendo el wallbox. La verdad es que los wallbox habían caído por lo menos una hora antes y la mujer, vete a saber si con las prisas de tener que ir a recoger a un niño pequeño de la guardería o cualquier otro recado mas crítico, se había puesto muy nerviosa y, ante la inoperancia y poca empatía de los vigilantes de IKEA, intentó sacar su cable a la fuerza.

IKEA tiene un compromiso fuerte con la movilidad sostenible y es de alabar como poco a poco va instalando cargadores en sus tiendas. Pero tienen que cuidar mucho mas la experiencia del usuario porque si se vuelve traumática entonces mas que un argumento de venta se puede convertir en una aversión a IKEA. Y también deberían cuidar la profesionalidad y trato de esas subcontratas de vigilantes que son la primera experiencia que recuerdan los clientes cuando buscan una solución a un problema; mención especial al señor del control del IKEA de Barakaldo, que no tengo el gusto de conocer pero que me pareció especialmente desagradable.


El otro incidente me ocurrió en el Mercadona de Santurtzi aunque debo decir que no fue culpa de ellos pero sí de no tener reglas claras en cuanto a la utilización de los aparcamientos reservados para cargar coches eléctricos. Era un día muy lluvioso y mucha gente fue a comprar con el vehículo y al entrar en el parking y no haber sitio, ocuparon las dos plazas especificas para coches eléctricos. El contratiempo de ver como las dos plazas estaban ocupadas por otro tipo de vehículos y sobre todo, ver que la responsable del supermercado decía no poder hacer nada para evitarlo, fue lo que mas me cabreó. Evidentemente los primeros incívicos fueron las personas que ocuparon las plazas a sabiendas del problema que generaban pero tampoco el personal de Mercadona actuó implacablemente sobre ellos como, por ejemplo, lo harían si pillasen a alguien robando en la sección de los jamones. Normalmente en mis compras diarias elijo el Mercadona y no otro supermercado porque la posibilidad de cargar el coche mientras compro me parece un buen argumento para elegirles. Pero si ellos no actúan haciendo respetar las normas, tendré que elegir otro sitio menos problemático para hacer mis compras.

Llamé al teléfono de atención al cliente y tomaron nota de la queja y les recomendé que pusieran carteles mas disuasorios en dichas plazas ya que es verdad que no queda claro, sobre todo para el que no quiere entender, que las plazas son exclusivas para cargar vehículos eléctricos con necesidad de cargar; ni siquiera para vehículos eléctricos que no lo necesiten.

Consumo al llegar al cargador de Burgos

Para terminar, la semana pasada hice otro viaje de larga distancia a unos pueblos pintorescos de Segovia que recomiendo visitar: Pedraza, Riaza y Sepúlveda. El día amaneció frio y lluvioso hasta llegar a la meseta con lo que esta vez no dudé en parar en el cargador de Burgos. Sabiendo que en la anterior ocasión me sobraron 90 km de autonomía, hice todo el recorrido a la máxima velocidad de la vía con lo que el consumo aumentó de 17.0 a los 20.2 kWh/100km pero también la velocidad media, que pasó de los 84 a los 96 km/h.

La estrategia es que, aunque llegas mas apurado, llegas antes y como en la carga hasta el 80% de batería tardas parecido, ahorras en tiempo de viaje. Todo lo que sea cargar por encima del 80%-85% no tiene sentido, salvo si el siguiente tramo vas a necesitar toda la energía posible, como será el caso de la siguiente parada.

Podría haber cargado en el punto inaugurado por EasyCharger a la salida de Burgos, pero está en sentido contrario y no hay mas servicios que los que proporciona una gasolinera Galp. Cuando EasyCharger ponga el punto de carga al otro lado de la A-1 será un sitio fantástico para parar ya que no habrá que entrar en Burgos como hago hasta ahora.

De todas formas, una vez estiradas las piernas y cargados al 80% nos dirigimos hacia las afueras de Aranda de Duero, al complejo de Tudanca, donde hacemos un alto en el camino para comer y cargar de nuevo; esta vez al 100%. Esta es una de las ocasiones en las que necesito cargar a tope porque a partir de aquí y hasta el regreso del viaje no hay forma de cargar el coche. Aunque estimo que serán unos 170 kilómetros, no sé ni los kilómetros que voy a recorrer finalmente ni la orografía del terreno; eso sería planificar demasiado.

En Tudanca puedes hacer una parada larga para comer y en ese tiempo aprovechar para una carga completa en los puntos de EasyCharger. Había instalado la aplicación antes incluso de que me dieran el coche y, de alguna manera que había olvidado, también había dado de alta una tarjeta de crédito para realizar el pago. No recordaba nada de esto y cuando fui a cargar creí que debía recargar un monedero como en otras compañías. No encontré la forma de hacerlo dentro de la aplicación ni tampoco encontré el medio de pago asignado así que llamé al teléfono de atención al cliente pero durante mas de 15 minutos no obtuve respuesta. Ya estaba desesperado cuando llegó otro usuario con un Seat Mii eléctrico y vi que no había que hacer nada especial, solo seleccionar el cargador, la letra de la manguera y cargar. Con la desesperación acumulada hice lo mismo que él y funcionó, el coche empezó a cargar.

Plaza Mayor de Riaza

Llegué a pensar que había alguna promoción de recarga gratuita pues en mi perfil de la aplicación móvil no tengo ninguna tarjeta de pago asignada y sin embargo estaba cargando a buen ritmo. Tras la comida y con el coche al 100% nos dirigimos a visitar Riaza y mas tarde a la estación de esquí de La Pinilla, reconvertida en los meses cálidos en el reino de las bicicletas de descenso, para finalmente llegar a Pedraza donde pasamos la noche. Habíamos recorrido 392 km durante la jornada, a una velocidad media de 83 km/h y con un consumo de 17.8 kWh/100km.

Plaza Mayor de Pedraza

Al día siguiente muy temprano y con los primeros rayos de sol, disfrutamos de un paseo por la solitaria Pedraza. Mientras recargábamos las pilas con el desayuno, proveché para ver los últimos movimientos de la tarjeta de crédito y ahí estaba, un cargo de EasyCharger. Así que efectivamente en su día, debí de dar de alta alguna tarjeta aunque seguramente fue a través de la página web. Lo peor, y ya elevé la sugerencia a los responsables de EasyCharger y me consta que están en ello, es que desde la aplicación no puedes saber tu medio de pago ni cambiarlo fácilmente. Y es un problema porque si anulas la tarjeta de crédito o simplemente no tienes saldo y quieres utiliza otra, la aplicación no lo permite.

Sepúlveda desde el Mirador de Zuloaga

Tras el desayuno fuimos a Sepúlveda un pueblo con mucho encanto que disfrutamos enormemente ya que había muy poco turista y el día había amanecido soleado. Recorrimos todas sus callejuelas y esquinas y compramos pan y algunos dulces para llevar a casa. Eran ya las once y teníamos programado comer en Tudanca y de paso cargar así que, como quedaba tiempo, decidimos acercamos al mirador de las Hoces del Duratón del que no recordaba sus tortuosos 4 km de grava gorda y enormes baches. En mi anterior visita con la Grand Scenic los sortee sin problemas pero con este Peugeot, cada bache me dolió en el alma. Está claro que quieren mantener el lugar lo mas salvaje posible.

Hoces del Duratón y ermita de San Frutos

Impresiona como el río ha horadado el terreno y creado enormes cortados de roca, también me fascinó el enclave de la Ermita de San Frutos, estos frailes sabían muy bien en donde edificar, y el avistamiento de los numerosos buitres que pululan a muy baja altura. Después de la visita y tras otros 4 km de tortuosa grava, nos dirigimos de nuevo a Tudanca. Como no teníamos prisa, hicimos el recorrido por carreteras secundarias para llegar a comer y cargar el coche sobre las dos de la tarde. Había sido buena idea cargar al 100% a la ida ya que llegué a Tudanca con 26 km de reserva. Esta vez la carga se efectuó sin problemas, aunque sigo pensando que la identificación del poste de carga es un poco engorroso, sobre todo si estas  acostumbrado a la carga con Iberdrola en la que con escanear el código QR de la estación y elegir CSS está todo hecho.

Con la carga al 100% conseguimos una autonomía teórica de 250 km, a todas luces insuficiente, pero pensé que no necesitaba hacer una nueva parada en Burgos ya que la climatología y la orografía del terreno nos eran favorables y previendo que desde Vitoria todo era bajada. Cuando dejé Burgos en el retrovisor el tiempo empeoró, la temperatura bajó a 10ºC, empezó a llover fuerte y se hizo casi de noche. En estas condiciones el consumo subió mucho y no veía el momento en que la orografía me ayudase en mi cruzada para llegar a casa sin repostar. Llegué a las cercanías de Subijana con 32 km de autonomía, quedándome aun 82 km hasta casa. La familia plácidamente dormida y yo reduciendo la marcha para consumir lo menos posible en una carretera inundada por la fuerte lluvia. Al llegar a Altube y comenzar la bajada respiré, ahora tocaba regenerar y gastar muy poco. Tras 40 km entraba en la circunvalación de Bilbao mucho mas tranquilo aunque con solo 17 km de autonomía. Después de callejear y llegar hasta un cargador rápido de Iberdrola, solo quedaba 12 km. Tras un chute de veinte minutos proseguí viaje hasta Castro Urdiales.




En esta escapada de fin de semana recorrimos 780 km a una velocidad media de 76 km/h y un consumo de 16.8 kWh/100km. Un poco alto pero ya le voy notando como cuando llueve, la temperatura es baja o tengo que ir con luces, baja la autonomía bastante; incluso en modo ECO y con el cambio en B. De todas formas, podría haber planificado otra parada en el EasyCharger de Burgos, cargar hasta el 85% y seguir hasta casa. Y me hubiera ahorrado todo el tiempo en el que tuve que bajar la velocidad, el tiempo de carga en Bilbao y parte de la salud perdida durante el recorrido. En todo caso, incluso con cargas de pago, el coste está en unos 3,8 céntimos de euro por kilometro, o lo que es lo mismo, 29,35 € en los 780 kilómetros. Por comparar, la Grand Scenic me hubiera gastado unos 46 €.

Cuando estoy terminando de escribir estas líneas llevo ya tres días sin poder conectar la aplicación MyPeugeot al coche y hace un rato acabo de perder todas los trayectos que tenía almacenados y que ya no voy a poder recuperar. Solo la lectura de trayectos parecía funcionar bien, aunque hay otros usuarios a los que se les borran los datos muy a menudo, así que si esto es tan poco fiable y la carga diferida puedo hacerla con el Sonoff, la aplicación MyPeugeot no tiene ningún sentido en mi vida creo que la voy a relegar a lo mas profundo de mi teléfono móvil.

Un saludo a todos y que el día a día os sea leve.

domingo, 30 de agosto de 2020

El primer viaje largo

Después de 179 km a destinos cercanos y seis días de aprendizaje en el manejo, nos hemos animado a realizar el primer viaje fuera de nuestro entorno confortable. Se trata de un viaje de 520 km, Castro Urdiales-Aranda de Duero-Castro Urdiales, que haremos en el mismo día.

Listo 100% para la aventura

Evidentemente, hoy por hoy, estos viajes requieren de una planificación y aun así no hay garantías de que algo no se tuerza por el camino. El objetivo es tener una referencia de cuanto consume hasta coronar la meseta castellana e ir eligiendo puntos de carga fiables para futuros desplazamientos hacia el sur. La idea es cargar en el destino, en el cargador que está a las afueras de Aranda de Duero, en el polígono industrial Allendeduero, en el que dispongo de un CSS-Combo a 50kW y en el peor de los casos otro del tipo 2, que cargaría a 7.4kW. Con la aplicación de Iberdrola se pueden reservar con media hora de antelación y el coste de la energía no es de los mas caros, 0.3 €/kWh.

Tengo dudas de si podré hacer esos 270 km hasta el cargador del destino ya que primero deberé subir hasta la meseta y no sé como se comportará el consumo en esa situación. En todo caso siempre hay que tener un plan B y si veo que no hay forma de llegar a Aranda de Duero, pararía a recargar en Burgos, a 185 km, en otro cargador de Iberdrola que está al lado del Centro Comercial El Mirador. Haciendo una carga del 90% podría llegar hasta Aranda de Duero y volver a recargar a este mismo punto de vuelta sin problemas.

Partimos poniendo a cero el parcial

Salimos de casa a las 8:50 de la mañana con la batería cargada al 100% y una autonomía estimada de 330 km. La próxima parada y destino final está a 270 km, aunque para conseguirlo fijaré una velocidad de 105 km/h e iré sin aire acondicionado buena parte del recorrido matutino. 

En cuanto paso por el desfiladero de Pancorbo, culminando la meseta y a unas decenas de kilómetros de Burgos, veo muy difícil llegar al cargador de Aranda de Duero porque la autonomía restante no da para llegar al destino elegido. Llevo un parcial de 18kWh/100 y sé que a partir de aquí los consumos irán mejorando e iré recuperando algo de la autonomía perdida, pero tampoco quiero llegar a mi primera carga con 10 ó 15 km de reserva y sin posibilidades de rectificación. En este caso mi plan B se reduciría a cargar unos kilómetros mas hacia el sur, en Tudanca, en un cargador de Easy Charger que también tiene un precio competitivo.

Cargador de Iberdrola cerca del Centro Comercial El Mirador

Así que cambié mi ruta hacia la estación de carga de Burgos, situada al lado de una gasolinera y a escasos 100 metros del Centro Comercial El Mirador. En esos últimos kilómetros el consumo había bajado hasta los 17kWh/100 pero los 90 km de autonomía restante aun no daban para llegar a Aranda de Duero con garantías.

Primer tramo del viaje

Antes incluso de que me entregaran el coche, para hacer mas llevadera la espera, ya descargué la aplicación de Iberdrola y activé una de mis tarjetas de crédito para hacer los pagos, pero no funciona así de directo. Antes de comenzar la cargar tuve que recargar un monedero virtual con dinero de la tarjeta de crédito asignada. No es una operación complicada pero se agradecería que los cargos fueran directamente a la tarjeta y no tuvieran que pasar por un contenedor intermedio. Tras seleccionar el tipo de conector, CSS Combo, y de seleccionar cuanto dinero iba a gastar, le di al OK y el cargador empezó a emitir un silbido tenue muy característico de que todo el proceso ha comenzado.

Además de la tapa hay que quitar el protector de la carga DC

Sin embargo el proceso se detuvo pasados tres o cuatro segundos. La aplicación del móvil me informaba de que la carga no había podido iniciarse. Pensé en todos esos comentarios de la gente que critica los pocos cargadores y lo mal gestionados y mantenidos que están y pensé que me había tocado uno de ellos. Volví a repetir el proceso en otras tres ocasiones con el mismo resultado. Mi nerviosismo fue en aumento, una sensación de que estaba tirado en medio de la nada y aunque aun me quedaban unos cuantos kilómetros en la reserva, debería perder tiempo en buscar otro cargador, posiblemente mas caro, y moverme a otro punto distinto de la ciudad y quien sabe si con el mismo resultado.

Llamé al numero 900 que Iberdrola tiene para solucionar problemas de carga pero "todos sus agentes estaban ocupados" así que intenté probar con estrategias diferentes para ver si obtenía un resultado distinto. Siempre se dice que es importante leer los manuales pero en el caso de vehículos eléctricos se hace fundamental. Fue mi mujer la que dio con la tecla de forma casual al cerrar mi puerta, que hasta ese momento había permanecido abierta. Cuando probé de nuevo a configurar la carga, está comenzó sin problemas. El silbido de la estación de carga no cesó y en el display de la máquina aparecieron los datos de carga: 401 voltios y 124 amperios que hacen un total de 49 kWh en carga.

Aplicación movil MyPeugeot

Una vez superado el pánico de mi primera carga, nos fuimos al centro comercial a mover las piernas y a curiosear por las numerosas tiendas. En todo momento, echando un vistazo a la aplicación MyPeugeot, pude comprobar el progreso de la carga y el tiempo que restaba para el 100%. No era nuestra intención esperar tanto ya que el nuevo plan era ir hasta Aranda de Duero y volver a este mismo cargador sin cargas de por medio. Son unos 176 km en total así que con cargar al 80% o 90% sería suficiente. Cuando ya iba por el 88% nos fuimos del centro comercial hacia el coche y, entrando en la aplicación de Iberdrola, quise parar la carga sin conseguirlo. Se me vino a la cabeza esas experiencias de usuarios que tienen que llamar al centro de asistencia del cargador para que les desbloqueen la manguera que no se suelta del coche. Esta vez no perdí los nervios y reinicié de nuevo la aplicación de Iberdrola ya que parecía haberse "congelado" en una de sus pantallas. Tras reiniciarla de nuevo vi como en la parte inferior de la ventana principal notificaba que tenía una carga en curso y si deseaba terminarla. Esa demora en la desactivación del cargador hizo que cargara hasta el 91%, una autonomía mas que suficiente para ir y regresar de Aranda de Duero.

Mi primera experiencia de carga

Llegamos al destino a la 1:00 del mediodía y tras comer pronto y hacer las gestiones que nos habían llevado hasta allí, nos pusimos en carretera en dirección Burgos sobre las 3:10 de la tarde. Llegamos de nuevo al mismo punto de carga en Burgos sobre las 4:10 con 362 km recorridos desde el principio del viaje, 16kWh/100 de consumo medio y autonomía para otros 90 km. Sin dilación puse a cargar de nuevo el coche, esta vez sin ninguna incidencia, y fuimos a realizar compras al centro comercial. Como en la anterior ocasión, fui supervisando el proceso de carga desde la aplicación MyPeugeot al tiempo que hacía mis compras. Cuando pasamos por las cajas del supermercado el vehículo ya había cargado hasta el 96% y cuando desenchufe el coche había llegado hasta el 98%.

Progreso de carga

Cada vez que desconectamos la carga del vehículo, la aplicación de Iberdrola genera un documento de carga en el que aparecen todos los datos. He visto que la carga a 50kWh se mantiene hasta el 75% de la capacidad de la batería y luego va bajando rápidamente hasta que al 90% ya solo carga a 10kWh o menos. En una próxima entrada haré una prueba mas pormenorizada para extraer la curva de carga real de este coche.

La segunda recarga del día

A las 5:30 partimos con una autonomía estimada de 290 km y llegamos a casa sobre las 7:30 de la tarde tras 550 km recorridos, un consumo medio de 15.3kWh/100 y una autonomía restante de 140 km. Creo que el consumo no está nada mal teniendo en cuenta que siempre circulé con el control de crucero activado entre 100 km/h y 105 km/h, con el aire acondicionado las 3/4 partes del viaje, que la subida a la meseta penaliza bastante y que el resto del trazado discurre entre continuas subidas y bajadas. El dato de la velocidad media no está del todo ajustado a la realidad ya que sigue calculándose incluso cuando el coche está parado, pero encendido.

Final del viaje y resultados

Ya en casa, he cargado el coche al 100% para ver el consumo real en toda la prueba. Como ya he comentado, en los consumos reales, además de los kWh que consume el coche, se añaden también las perdidas del sistema de carga, es decir, el consumo total de energía. Por ejemplo, en este recorrido en concreto, según el ordenador de a bordo, tuve un consumo medio de 15.3kWh/100 con lo que en toda la prueba se consumieron, según el ordenador, 84.15kWh. Sin embargo en el cargador de Iberdrola consumí 30.644 kWh a la ida y 33.992 kWh a la vuelta. A este consumo hay que añadir la carga en casa hasta el 100% otros 38.65 kWh que hacen un total de 103 kWh que arrojan un consumo medio real de 18.77 kWh/100.

El gasto en "combustible" en este recorrido ha sido de 19.39 € en cargadores de Iberdrola y de 2.70 € en el cargador de casa, que hacen un consumo total de 22.09 €. Eso cargando en Iberdrola o en Easy Charger porque si nos vamos a un IBIL, el coste final se nos hubiera ido por encima de los 40 €. Por comparar con el Renault Grand Scenic, en este mismo trayecto me hubiera consumido unos 30 € de combustible fósil.  

Es muy importante, además del precio por kWh, la eficiencia del propio cargador embarcado del vehículo ya que la empresa suministradora, te va a cobrar por kilovatio consumido y no por kilovatio cargado con lo que la eficiencia juega un papel crucial. Cuando cargo en mi wallbox de casa, la eficiencia del cargador embarcado en el coche es importante ya que es el que convierte la carga de alterna a continua. No es un dato que dé el fabricante del coche pero podemos establecer unas perdidas entre el wallbox, el cable de conexión y el cargador del coche, cercanos al 15%, es decir, para cargar completamente una batería de 50Kwh se necesitarían 57.5 kWh que son, al fin y al cabo, los que realmente pagas.

En resumen, he cumplido con mis objetivos:

  • Perder el miedo a viajes mas largos.
  • Establecer en mis viajes al sur, un punto de carga, sin desviarme demasiado de la ruta, en el que puedo aprovechar el tiempo mientras carga para estirar las piernas, comer algo o comprar.
  • Una vez visto el consumo del vehículo para subir a la meseta, puedo aumentar mi velocidad hasta los 120 km/h y hacer el mismo recorrido en menos tiempo y con la misma seguridad en llegar.
  • No es el propósito de este vehículo, ya que normalmente cargaré el 85% de las ocasiones en casa y con tarifas muy competitivas, pero ya se ve como en viajes largos la diferencia de costes con el coche de combustión se hace evidente siempre y cuando el coste esté por debajo de 0.3 €/kWh.

Un saludo y hasta pronto!

viernes, 28 de agosto de 2020

Los primeros 175 km

Estaremos de acuerdo en que por mucho que leamos las especificaciones y el equipamiento de un coche la realidad, cuando lo tenemos ya en nuestro poder, siempre nos depara alguna sorpresa. En este caso hay dos muy evidentes que no me han gustado aunque Peugeot, si quisiera, lo podría corregir en los próximos meses.

Esa gráfica no la veras en tu pantalla de 7"

El acabado Allure dispone de una pantalla de info-entretenimiento de 7", aunque como extra puede montar una de 10" que sí viene de serie el acabado GT. En principio no se dan mas datos y cabe pensar que se muestra la misma información en ambas pantallas, salvo por el tamaño. Tampoco aclaran mucho las pruebas realizadas por los especialistas en Youtube, ya que en general les dan a probar un vehículo con el acabado GT que lleva pantalla de 10". Y aquí viene la primera desilusión, la pantalla de 7" no trae ninguna información relacionada con lo eléctrico, es decir, ese histórico de barras con el consumo y regeneración que aparece en algunos videos o el esquema de funcionamiento del vehículo no aparecen en la pantalla de 7". Es cierto que el esquema de funcionamiento lo puedes ver en el Cockpit-3D pero la información de cuanto es capaz de regenerar no se da en ninguna pantalla. Podría haberse incluido en el consumo instantáneo que proporciona el ordenador de abordo, por ejemplo expresándolo como un dato negativo en kWh, pero tampoco se les ha ocurrido.

El esquema de funcionamiento solo aparece en el Cockpit-3D

Tuve ciertas esperanzas en la actualización de la pantalla de info-entretenimiento de junio, que en mi coche aun no estaba instalada cuando lo compré. Tras la descarga de 6GB a un pendrive y el proceso de actualización, no he alcanzado a ver cambios significativos en el interface y desde luego las estadísticas mas útiles para un vehículo eléctrico no aparecen. Es curioso ver como en su hermano, el Opel Corsa eléctrico, a pesar de llevar la misma pantalla de 7", con los mismos 6 botones fijos en sus extremos, le han añadido un botón mas, debajo de la pantalla con el gráfico de una "e" torcida, con el que puedes acceder a este menú eléctrico. Es cierto que el e-208 no dispone de mas botones pero siempre podría ser un sub-menú de cualquiera de los 6 disponibles.

Pantalla de 7" con sus seis menús de selección

Otra pequeña decepción ha sido comprobar que con la aplicación MyPeugeot no se puede controlar el porcentaje a la que queremos dejar la batería tras la carga. Es una de las funciones mas útiles que llevan la mayoría de los coches eléctricos para hacer que la batería tenga mejor vejez. Además de no ser bueno descargar la batería profundamente, tampoco es recomendable, si no se va a usar inmediatamente, cargar por encima del 80% de la capacidad de la batería. Es curioso porque el porcentaje se monitoriza en todo momento gracias a la aplicación MyPeugeot, sin embargo no existe la funcionalidad para que se detenga la carga llegado al porcentaje elegido. Si es verdad que la aplicación MyPeugeot permite programar el comienzo de la carga a una hora determinada y climatizar el habitáculo, siempre que esté enchufado al cargador, para que cuando cogemos el coche esté a la temperatura deseada. Creo que no sería complicado añadir esta funcionalidad pero la verdad es que espero poco de las marcas, una vez te han vendido su producto.

La carga se gestiona con MyPeugeot

Mientras tanto, me apaño de la siguiente manera: el cargador está activo entre la 1:00AM y las 7:00AM y como cojo el coche sobre las 5:30AM, programo una carga diferida de tal forma que para las 5:30 haya cargado hasta el 80%. Es un poco engorroso ir calculando a que hora tengo que programar cada día la carga en función de la capacidad restante, pero hoy por hoy es la única manera de hacerlo.

Proceso de carga

Y ahora lo bueno... que básicamente es todo lo demás. El e-208 está muy bien acabado, es muy cómodo, muy silencioso, muy bien plantado en la carretera, capacidad de aceleración enorme pero que a la vez invita a una conducción relajada. Como en todas las elecciones de la vida, hay cosas que ganas y cosas que pierdes y con respecto a mi anterior coche, se cumple igualmente. Lo que pierdes es una gran autonomía, una llave manos libres, espacio interior, maletero, posición de conducción mas erguida, posibilidad de remolque, y en alguna otra cosa mas de la que me iré dando cuenta con el uso. Por otro lado, lo que ganas es en economía, en relajación, en ayudas a la conducción y seguridad, en aceleración.

La llave ahora es mucho mas voluminosa y no es manos libres

Pero todas esas cosas las iremos analizando en este blog a medida que vaya pasando el tiempo. De momento ahí va esta entrada y próximamente habrá mas porque aun me queda pendiente como hice el proceso de actualización de la pantalla de info-entretenimiento y otras cosas que espero sean de vuestro interés.

Un saludo a todos!