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domingo, 3 de septiembre de 2023

Mis otros viajes de verano 2023

Como habéis podido comprobar en este blog un vehículo eléctrico como el Peugeot e-208, que en principio tiene una autonomía bastante limitada, permite recorrer distancias largas. Evidentemente conlleva una planificación previa y un tiempo de viaje mayor que si viajaras con un eléctrico con una batería de más capacidad. Pero aparte de esos inconvenientes, es perfectamente posible hacer viajes de más de 500 km.

Y para muestra un botón. Esta vez, además de ir a Santiago de Compostela y recoger a la familia, nos hicimos un recorrido turístico de 5 días por la Costa da Morte para después regresar a casa. Fueron 557 km hasta llegar a Santiago de Compostela, 454 km para recorrer todos los rincones de la costa desde Muros hasta Malpica durante 5 días y finalmente otros 600 km para volver a casa.

Costa da Morte

El viaje de casa a Santiago de Compostela lo plantee como el anterior, tres paradas en zonas donde tengo entre dos y cinco cargadores para repostar. Sin embargo el viaje fue muy accidentado desde la carga en Tapia de Casariego. Ya me había ocurrido en Gijón en el anterior viaje de vuelta a casa, el cargador empezó bien la gestión de carga pero al cabo de un minuto falló la comunicación con el vehículo. Pensé era un error en la conexión, quizás los conectores CCS podían tener los contactos mal de tanto uso; pero era raro ya que probé en cargadores de Zunder y EDP y daban el mismo error. Luego recordé alguna queja en otras marcas en las que se observaba que cuando hacía calor y el coche llegaba al cargador con la batería caliente, no permitía la carga hasta enfriarse un poco.

La verdad es que eran ya las doce del mediodía, la temperatura externa rondaba los 32ºC y la batería estaba a 30ºC tras más de una hora rodando por la autopista a 120km/h. Esta vez no me puse nervioso. ¿Qué podía ocurrir? ¿Qué tuviera que hacer lo mismo que el año pasado y llamar a una grúa para que me llevara al siguiente punto de carga? Aunque esta vez no hubiera sido lo mismo, en aquella ocasión fue el cargador el que no funcionaba pero ahora parecía ser algo relacionado con el coche, ya que tanto el cargador de EDP como las dos mangueras de Zunder me daban el mismo error. Tras las pruebas fallidas, aparqué el coche al lado de un supermercado, en una zona de sombra donde corría cierta brisa, compré algo de comer y me dispuse a esperar media hora con el capó abierto. Tras la media hora de reposo regresé al cargador de EDP, la temperatura ambiente seguía siendo de 32ºC pero la temperatura de la batería había bajado a 28ºC, y pude cargar sin problemas.

Santiago de Compostela

Al llegar a Santiago de Compostela me pasó lo mismo y dejando el coche descansar pude cargarlo hasta que el cargador dejó de funcionar y tuvo un apagado repentino. Es lo que tienen estos sistemas tan complejos, pude desenchufar la manguera pero al ir a otro de los cargadores no podía iniciar la carga porque la aplicación me decía que seguía cargando en otro poste. Me puse en contacto con Zunder y hasta que no volvieron a resetear el cargador y establecer la comunicación con él, mi aplicación no me dejó seleccionar otro cargador. Como ya se me hizo tarde, llevaba 11 horas de viaje, preferí posponer la carga al 100% hasta el día siguiente. 

La Costa da Morte está muy descuidada en cuanto a cargadores rápidos así que, antes de dejar Santiago de Compostela, regresé a los únicos cargadores rápidos de las afueras de Santiago de Compostela y cargué al 100%. No obstante se dio una de esas casualidades que desgraciadamente tanto ocurren y de los tres cargadores, uno estaba estropeado y en los otros dos acababan de ponerse a cargar un Mustang y un MG4. El holandés del Mustang me dijo que tenía para 80 o 90 minutos y con el MG4 recé para que fuera el de menos autonomía y que no quisiera cargarlo hasta el 100%. Esperamos casi 50 minutos hasta que el MG4 decidió irse con un 80% de batería, todo un detalle.

Cargadores Zunder de Santiago de Compostela

Ya disfrutando del viaje, en Cee, encontramos uno operado por Endesa que en un primer intento de carga no pudo ser. Tras llamar al teléfono de atención al cliente e intentarlo un par de veces guiado por mi interlocutor, desistí. Al día siguiente Endesa me envió un correo electrónico avisándome de que la incidencia había sido resuelta y que ya estaba operativo. Como nos alojábamos en Fisterra, regresé al cargador por la mañana y cargue un poco. Estos cargadores desbloquean la manguera cuando vas a cargar, no están libres como en otros cargadores, pero en este caso hay que tirar de la manguera con fuerza y decisión hercúlea.

Cargador Endesa en Cee

Como ya he comentado, la zona a visitar no tiene prácticamente carga rápida en ninguna población y solo pude encontrar algún cargador lento que en viajes largos sirve de poco. La tarde que llegué a Fisterra pensé en utilizar los cargadores semi rápidos del cabo Fisterra operados por Zunder. Como nos quedaríamos a ver la puesta de sol y a revisitar la zona, podría cargar 15 kWh en un par de horas ya que mi cargador embarcado solo admite carga AC de 7.4kWh. Al llegar allí la primera sorpresa fue muy agradable ya que los vehículos de combustión tienen que aparcar en una explanada a 500 metros del faro y abarrotada de coches. Sin embargo, los coches eléctricos podemos bajar a cargar hasta los dos cargadores de 22 kW que hay a los pies del mismo faro. La sorpresa desagradable fue encontrarme con un vehículo eléctrico aparcado sin utilizar el cargador y al lado, uno de combustión ocupando la otra plaza.

Cargadores Zunder del Cabo Fisterra

Lo del vehículo de combustión lo puedo excusar por desconocimiento pero lo del ID.5 es de sinvergüenzas. Una persona que seguramente conoce y que posiblemente ha experimentado en sus carnes la problemática que existe con la carga en este país, agravada aun mas si cabe en la costa noroeste gallega, que ocupe una plaza de carga para tener una buena plaza de parking y no importarle lo más mínimo los demás. Al final vi la preciosa puesta de sol pero tuve que dejar la carga para el día siguiente. Supongo que era un cliente o el dueño del Hotel O Semáforo de Fisterra porque a la mañana siguiente seguía aparcado allí, aunque esta vez, cargando.

Faro en la Costa da Morte

A partir de este repostaje no me preocupé mas por cargar ya que en el alojamiento de Muxía dispondría de una plaza de garaje en la que poder conectar el cargador que viene con el coche que, aunque no es de gran potencia, permite recargar 15 kW cada noche; lo suficiente para las idas y venidas por la zona y para salir el último día hacia casa con el 100% de batería.

Cargador Wenea de Coirós

La vuelta la planifiqué con cuatro paradas. La primera cerca de Coirós en un cargador Wenea que a esas horas de la mañana estaba vacío. Como ocurre muchas veces, el restaurante próximo, que hace de reclamo, no estaba abierto así que aquello se convierte en una espera en ninguna parte. Las demás paradas no fueron tan tediosas ya que son las mismas que hice a la ida: Tapia de Casariego, Gijón y Unquera. En Tapia de Casariego aprovechamos para comprar la comida del mediodía, en Gijón, comimos a la sombra de los arboles de un parque y en Unquera tomamos el café y algún dulce típico antes de salir hacia nuestra casa. Esta última carga la calculo para gastar lo mínimo posible y que pueda llegar a casa con un 10% de batería.

Resumen del viaje por la Costa da Morte

Al final 1.611 km recorridos con un gasto en cargas de 119,56 € lo que hace una media de 7,42 € por cada 100 km recorridos. Si lo hubiera hecho en mi anterior vehículo de combustión, a los precios actuales del gasoil, me hubiera gastado 9,30 € cada 100 km; o lo que es lo mismo, he ahorrado 30 € en todo el viaje. Y eso cargando más de 45 kWh gratis. Así que, una vez mas, podemos decir que la ventaja del eléctrico en cuanto al ahorro de combustible se estrecha cada día mas si no se tiene la posibilidad de cargar en el domicilio propio.

Villafranca del Bierzo

Una semana después encaré otro viaje, esta vez a Villafranca del Bierzo. Está a 450 km de casa así que programé tres paradas de tal forma que a la vuelta solo necesitaría un par de cargas para regresar a casa. Al fin y al cabo, en destino no nos íbamos a mover con el coche demasiado ya que se trataba de pasar un fin de semana relajados, recorrer el pueblo y asistir a alguno de los conciertos de la VII Festival de Música en Villafranca.

Cargador de Aguilar de Campoo

La primera parada la hicimos en Aguilar de Campoo. Al lado de un hotel/restaurante hay un cargador doble de Wenea donde repostamos mientras nos tomábamos algo en el restaurante. Es un cargador de 150kW y tiene un precio de 0,59 €/kWh. Eso significa que 100 km por autopista te salen a casi 11,8 €/100km, o lo que es lo mismo, mas caro que hacerlos con un coche gasolina del mismo tamaño. Como he comentado en otras ocasiones, el hecho de que los cargadores tengan una potencia superior a 50 kW no trae consigo ninguna ventaja al cargar este coche ya que como mucho puede cargar a 100 kW y lo hace poco tiempo con lo que ahorras como mucho 8 o 9 minutos en la carga. Es lo que tarda el camarero en hacerte caso y cobrar la consumición.

No hay un gran ahorro de tiempo cargando a 150 kW

Al regreso también utilizamos este mismo cargador antes de hacer el último tramo de viaje hasta casa. En esta ocasión, como era domingo, la experiencia de carga fue mas triste que a la ida ya que el hotel/restaurante estaba cerrado y la espera consistió en dar varios paseos por un polígono industrial desierto y olvidar el hambre que teníamos a esas horas del mediodía. Tras cargar nos tuvimos que acercar a un área de servicio de la autovía a comer.

Cargador a las afueras de León

La segunda parada la hicimos en la periferia de León. Dentro del parking cerrado del restaurante El Pradillo hay un cargador doble de Wenea donde repostamos y aprovechamos para comer una tosta de cecina, tomate y aceite muy rica y ciertamente barata. Es un cargador de 100kW y tiene un precio de 0,56 €/kWh. A la vuelta, fue nuestra primera parada para cargar, dejando de lado el del Ponferrada.

Cargador de Camponaraya

La tercera parada fue entre Ponferrada y Villafranca del Bierzo, en un cargador que está en una gasolinera de Repsol. Dispone de una sola boca de carga de 50 kW y su precio es de 0,48 €/kWh. Durante la carga provechamos para tomar un café. A la vuelta no paramos en este cargador y fuimos directamente al del Restaurante El Pradillo.

Ruta a Villafranca del Bierzo

Al final 913 km recorridos con un gasto en cargas de 85,96 € lo que hace una media de 9,42 € por cada 100 km recorridos. Si lo hubiera hecho en mi anterior vehículo de combustión, a los precios actuales del gasoil, me hubiera gastado 9,30 € cada 100 km; o lo que es lo mismo, he ahorrado 1 € en todo el viaje. Y si cuento todo el periplo de este agosto, he recorrido 3.660 km y he gastado 311 € en recargas. Con este dinero, en mi anterior coche de gasoil, hubiera podido recorrer 3.461 km, es decir, demasiada aventura para tan poco ahorro.

Resumen del viaje a Villafranca del Bierzo

Pero lo dicho, en los trayectos de mi día a día no tiene rival y el ahorro es muy grande. Estos otros viajes de vacaciones me los tomo con mucha templanza y filosofía, sabiendo que no compensan pero que tampoco por eso voy a dejar de hacerlos o alquilar un coche de combustión para ello.

Un saludo a todos los que me leéis y hasta el mantenimiento de los 125.000 km, que posiblemente sea en diciembre, donde os daré cuenta de ello y haré un balance de ahorro en estos tres años y cuatro meses de uso.

domingo, 6 de agosto de 2023

El viaje a Santiago de Compostela de todos los veranos

El destino: Santiago de Compostela

Como cada año por estas fechas y por motivos profesionales, hacemos uno o dos viajes a Santiago de Compostela desde Cantabria. En estos tres años de coche eléctrico he vivido en primera persona como este viaje se ha ido transformando en un viaje con garantías, sobre todo en este último año.

Como cada año, 556 km de aventuras

Cada vez que he ido a Santiago he seguido diferentes estrategias. El primer año fui asegurando, paré para repostar hasta en cuatro ocasiones y el viaje, aunque con cierto estrés por lo que me podía ir encontrando, discurrió sin contratiempos. El segundo año me la jugué a tres paradas pero me falló el único cargador de Tapia de Casariego y sin capacidad de maniobra tuve que llamar a la grúa para que me acercase al siguiente cargador del recorrido. Aquel fue un viaje muy accidentado del que saqué muchas conclusiones, la mayoría de ellas, decepcionantes.

Esta vez, utilizando el navegador ABPR (A Better Route Planner), ya vi que el número de estaciones de carga había aumentado mucho, sobre todo por la cornisa cantábrica. Luego, entre Tapia de Casariego y Santiago de Compostela hay pocas opciones: en Curtis hay un cargador de Wenea y cerca de Lugo varios de Zunder que ya probé en anteriores ocasiones.

Área de servicio de Unquera

Así que decidí como primera parada el área de servicio de la A-8 a su paso por Unquera ya que en 300 metros hay varios cargadores de Zunder, uno de EDP y otro de Iberdrola. Lo primero que probaría seria el de EDP porque tengo 150€ cargados en un monedero y me gustaría irlos gastando. Llegué sobre las 10:00AM y ya tenía la zona un importante trafico de personas, autobuses y coches. Es normal ya que allí se pueden comprar las famosas corbatas de Unquera y otros dulces típicos de la zona. Es parada obligada de los turistas que abandonan la región ya que está muy bien comunicada en ambos sentidos con la autopista.

Cargadores de Zunder en Unquera

Entre tanto coche y tanta gente me despisté y me pasé el cargador de EDP. Supongo que estaba oculto entre los coches caóticamente aparcados de la zona, así que continúe hasta los cargadores de Zunder que siempre son una garantía. Hay dos cargadores: uno de 180 kW con dos tomas y otro de 360 kW con otras dos tomas. Cuando llegué sólo había dos ocupados así que hoy por hoy tienes garantía de poder cargar. En Zunder los cargadores de 50 kW cuestan a 0,44 €/kWh y los de mayor potencia, como estos, a 0,6 €/kWh. Existe la posibilidad de pagar una suscripción mensual de 10 € que te permite cargar a 0,39 € y 0,45 € respectivamente. Cargamos durante 25 minutos y proseguimos la ruta.

Cargadores en el extrarradio de Gijón

A las 11:27AM hicimos una segunda parada en el extrarradio de Gijón, donde hay un cargador de EDP en la Escuela Politécnica de Ingeniería de Gijón y por si este fallara, otro de Zunder a 500 metros, en una gasolinera de Cepsa. Para gastar del monedero opté por el de EDP que es de 50 kW. Estaba libre así que, tras 22 minutos de carga y abonar el kWh a 0,54 €, proseguimos nuestro viaje.

Cargadores de Tapia de Casariego. Al fondo el de Zunder.

Esta vez no tenía miedo con la recarga en Tapia de Casariego. Sabía que además del viejo cargador EDP de 50 kW, que tan mal recuerdo albergaba en mi, hace un tiempo se había inaugurado el cargador de 150 kW con dos tomas de Zunder. Por el mismo motivo que en Gijón, preferí gastar el monedero cargando en el de EDP. Como era domingo no pudimos comprar nada en el supermercado que está en frente y tuvimos que esperar 57 minutos en cargar la batería al 100%, a 0,54 €/kWh, para luego irnos a comer al restaurante El Alamo que está a unos 3,5 km. Salimos del restaurante a las 15:00PM con la idea de no hacer ninguna parada mas. Por eso cargué la batería al 100% y fijé mi ruta por la A-8, A-6, N-634 dirección Curtis y ya sin dejar la N-634, hasta Santiago de Compostela. Es el camino más corto aunque, al discurrir mayormente por la N-634, se circula más despacio. Sin embargo, se ahorra mucha batería y nos permite llegar a Santiago de Compostela con un 18% de batería.

No os voy a contar nuestros cuatro días en Santiago, simplemente deciros que, como siempre, comimos muy bien, vimos miles de peregrinos de todos los países imaginables, deambulamos por sus calles y en cada esquina encontramos una joya arquitectónica que admirar o un rincón donde imaginar su pasado. Y todo ello sin preocuparnos por el coche ya que en Santiago de Compostela los coches totalmente eléctricos no pagan el estacionamiento de las zonas azules con lo que el parking no es un problema. Años atrás, con el Renault Scenic, me acuerdo que en 11 días gasté prácticamente 150 € en parking.

Cargadores Zunder en Santiago de Compostela

Antes de ponerme en marcha de vuelta, hice lo mismo: cargar al 100% la batería en los cargadores que Zunder tiene al lado del Hotel Puerta del Camino. Allí me encontré al primer insolidario de la carretera, pues una vez cargado, tardó más de media hora en retirar el coche. No entiendo esa forma de actuar, porque se supone que todos los que tenemos un coche eléctrico sufrimos con los jetas que aparcan sus coches de combustión en las plazas de carga y sabemos lo importante que es no abusar de dichos emplazamientos. Cuando llegué sólo había un cargador disponible y estaba estropeado. Menos mal que el Hyundai libera el puerto cuando termina la carga y que no había nadie en la plaza contigua. Aparqué a su lado y pude retirarle la manguera y conectarla al mío. Como son cargadores de 50 kW pagué el kWh a 0,44 €. A las 9:40AM partí de Santiago de Compostela rumbo a Castro Urdiales.

Hice el mismo recorrido que en la ida. Primero a Tapia de Casariego, donde recargué hasta el 92% y aprovechamos para comprar algo de comida en el supermercado cercano para comerlo en la parada de Gijón. A las 12:25PM continuamos rumbo a Gijón donde nos esperaba una desagradable sorpresa.

El cargador de EDP, el que utilicé a la ida, no detectaba la manguera conectada al coche. No me puse nervioso ya que sabía que a unos 500 metros me estaba esperando otro cargador de Zunder que siempre es garantía de carga. Me acerqué allí y este tampoco detectaba la conexión del cargador al coche. Entonces sí empecé a ponerme nervioso, era mucha casualidad que en dos cargadores de diferentes fabricantes y empresas dieran el mismo error.

Pero todavía había esperanza, fui a los cargadores que EDP tiene al final de la Avenida de Oviedo, al lado de la estación de transformación y distribución de REDES. Recordaba que el año pasado, además del antiguo cargador cuyo display casi no se veía y por el que puse una reclamación, habían puesto otro cargador que por aquel entonces aun no estaba operativo.

Cargador EDP en la Avenida de Oviedo de Gijón

Pues bien, el viejo cargador continúa con el mismo display y sigue sin verse un año después. Es posible que los que operan con la aplicación de EDP no necesiten ver nada en la pantalla, pero los que utilizamos la tarjeta sí necesitamos ver las instrucciones. Intenté a tientas cargar un par de veces sin resultado. Luego me cambié al cargador nuevo que ya estaba operativo; se trata de un cargador de 75 kW en el que el kWh sale a 0,54 €. Esta vez la carga funcionó, aunque tuve que descargar, configurar y utilizar la aplicación de EDP ya que no admite la tarjeta. Tras cargar al 95%, por lo que pudiera pasar en los próximos cargadores, y comer las viandas compradas en Tapia de Casariego, salimos de Oviedo rumbo a Unquera a las 15:10PM.

Cargadores de Zunder en Unquera bajo una marquesina llena de paneles solares

Ya en el área de servicio de la A-8 en Unquera, el cargador de EDP estaba ocupado así que me dirigí a los de Zunder y esta vez cargué sin problemas. A las 16:35PM salí de Unquera con un 80% de batería, lo suficiente para llegar a casa.

El resto del viaje discurrió sin incidentes y con la seguridad de llegar a un cargador, el de mi casa, que me esperaría y estaría disponible solo a mi. Eran las 17:46PM cuando entré en mi garaje y di por terminado el viaje. En total 1.138 km recorridos con un coste total de 106 €. Como ya dije en otro post, en grandes desplazamientos, la ventaja económica del vehículo eléctrico con respecto al de combustión se ha diluido completamente si no fuera por el ahorro evidente en las operaciones de mantenimiento. Un coche de gasoil o un hibrido de gasolina tendría un gasto de combustible muy similar.

Por último os dejo con una imagen curiosa que me encontré un día al salir del garaje. Con el Renault Scenic buscaba intencionadamente guarismos en el cuenta kilómetros que fueran capicúas. Afortunadamente ya me "desenganché" de este juego pero el otro día lo redescubrí inconscientemente.

El primer capicúa que detecto en el Peugeot

La semana que viene volveré a Santiago de Compostela y realizaré un tour de unos pocos días por la Costa da Morte, pero eso lo contaré en un próximo post. Mientras tanto, ojo con la carretera y que, el que pueda, disfrute de lo que queda de las vacaciones.

Un saludo.

miércoles, 17 de agosto de 2022

Castro Urdiales - Santiago de Compostela - Castro Urdiales

Monumento a San Francisco de Asís

Como cada año por estas fechas me tocó hacer el viaje a Santiago de Compostela aunque en esta ocasión hice la ida y la vuelta en el mismo día. Un total de 1.062 km por recorrer y una previsión de cinco recargas rápidas en el viaje. Al diferencia de la otra vez, haría recorridos más largos y cargas más profundas y así pararía en solo dos ocasiones, en vez de las cuatro que hice en el anterior viaje, hasta llegar a Santiago de Compostela. El objetivo marcado era llegar a la Plaza del Obradoiro, evidentemente tras dejar el coche aparcado, sobre la 1:30 de la tarde.

Primer tramo: Castro Urdiales / Ribadesella

Este es el tramo que menos me preocupa por la hora a la que llego al cargador. Salí de Castro Urdiales a las 4:51 de la mañana así que al llegar a Ribadesella a las 6:32, hubiera sido muy raro encontrarme a alguien cargando. Eso si, podría haberme topado con un cargador estropeado, pero muy cerca de allí WENEA tiene otro cargador rápido y ya sería mala suerte que ambos estuvieran averiados. En total 170 km recorridos que exprimieron la batería del 100% al 17%.

Cargador EDP en Ribadesella

Segundo tramo: Ribadesella / Tapia de Casariego

Tras una hora y diez minutos de carga salí de Ribadesella rumbo a Tapia de Casariego. Este tramo tampoco es especialmente complicado porque al llegar sobre las 9:03 de la mañana, también hubiera sido raro encontrarme a alguien cargando. Y no me equivoqué, pasando por la rotonda que accede al polígono, divisé el cargador de EDP vacío y pensé que todo iba según lo previsto. Había recorrido 179 km y llegaba con un 12% de batería.

Tampoco hubiera pasado nada si alguien lo estuviera ocupando, al fin y al cabo había dejado un colchón para imprevistos de hora y media. Ahora tendría que esperar algo mas de una hora cargando hasta el 100% para afrontar el tramo final que me acercaría hasta Santiago de Compostela, mucho antes de la hora prevista. Pero como veréis, hasta en los viajes mas planificados pueden surgir grandes contratiempos.

Mientras me hacia indicaciones para colocarme al lado del cargador, el operario de la gasolinera cercana me comentó que no funcionaba la aplicación. Aquel comentario me heló un poco la sangre pero para calmarme pensé que a mi tampoco me funciona la aplicación y que siempre utilizaba la tarjeta de EDP. Sin embargo mis peores presagios se cumplieron cuando vi que el cargador estaba apagado. "Lleva apagado, desde ayer a la tarde" me comentó el operario, "en mi turno han pasando más de 14 coches sin poder cargar"Tapia de Casariego está en la ruta hacia Pontevedra y Santiago de Compostela pero toda la zona es un desierto de cargadores rápidos y si no puedes cargar allí tiene que quedarte una reserva de mas de 100km para poder llegar a otro.

El cargador de EDP fuera de servicio desde hace 16 horas.

En la aplicación de EDP, revisé el estado del cargador y aparecía en verde, pero no había datos de su estado actual: ni fuera de servicio, ni libre. La cuestión es que si no eran capaces de arrancar de nuevo el cargador de forma remota, me consta que ya habían dado aviso a las 7 de la tarde del día anterior, no podría cargar. Y tampoco tenía batería como para buscar una alternativa viable ya que el cargador más próximo estaba a 80 km en sentido contrario a mi destino. A la desesperada llamé a EDP y me pusieron en espera varias veces. Tras media hora sin conseguir hablar con nadie, decidí seleccionar la opción de devolución de llamada.

La impotencia es enorme: por un lado, unos metros más allá, ves dos flamantes cargadores de ZUNDER que llevan más de 5 meses plantados allí pero que aun no están operativos por lo enredado de los tramites burocráticos, y por otro lado un cargador fuera de servicio del que EDP tiene constancia desde hace 16 horas que no funciona y al que nadie ha venido a echarle un vistazo.

Pero el tiempo pasaba y como nadie me devolvía la llamada pasé a un plan B mucho más eficaz.

Tercer tramo: Tapia de Casariego / Outeiro del Rei

Llamé a la asistencia en viaje de mi compañía de seguros. Les dije que la batería me había dejado tirado y que necesitaba una grúa de plataforma para llevar el coche hasta el cargador rápido mas cercano a mi destino y ya de paso, ir como pasajero en la grúa. Todo solucionado, a las 11:10 de la mañana la grúa me dejó en Outeiro del Rei, a los pies del cargador ZUNDER del Área de Servicio 507. Había recorrido 113 km sobre una grúa, me había comido una hora del colchón y todo ello sin gastar un solo kW de batería. Hay que quedarse con lo positivo de estas situaciones.

Desde Tapia de Casariego a Outeiro del Rei sin gastar un solo kilovatio.

Lo bueno de las estaciones de carga de ZUNDER es que la mayoría son dobles y, aunque se utilicen simultáneamente, funcionan a plena carga y como he dicho en otras ocasiones su operación es muy sencilla y confiable. De hecho, siempre que puedo las utilizo porque además de ser muy económicas, siempre están operativas. Eso no significa que no tengan fallos, pero por lo menos tienen un servicio de asistencia rápido y eficaz. Sería bueno que EDP tomara buena nota de su competencia.

Aproveche la parada para tomar un café y replantearme el viaje de vuelta. Evidentemente el cargador de Tapia de Casariego no se iba a reparar ese sábado así que obligatoriamente tenía que parar de nuevo en Outeiro del Rei para cargar bien y luego hacer un tramo largo hasta Cudillero. Y desde allí, con una carga profunda, conducir hasta Ribadesella y si encontraba problemas, tener suficiente batería como para seguir hasta Llanes.

Tras 40 minutos de carga, saboreando un delicioso café con hielo, salí de la Estación de Servicio 507 con un 77% de batería. Lo suficiente para llegar sin problemas a Santiago de Compostela.

EDP tiene mucho que mejorar

A las 12:00 del mediodía recibo una llamada de EDP Clientes, la llamada que me iban a devolver ellos desde hace dos horas y media, interesándose por mi problema. Me dijeron que ya eran conscientes, desde las 7:00 de la tarde del día anterior, de que el cargador de Tapia de Casariego no funcionaba y que estaban a la espera de que el Servicio Técnico pasara por allí. Les dije, muy cabreado, que no podía ser que un cargador tan estratégico como ese estuviera 16 horas parado y que la aplicación no reflejara la avería hasta pasadas 12 horas. Y como mi problema ya lo había solucionado por mis propios medios, les colgué sin más.

A la hora de escribir esta entrada del blog han pasado ya cinco días y el cargador sigue parado. Y lo peor es que no hay ninguna previsión de cuando lo revisarán. Y no es el único que dejó de funcionar este largo fin de semana de operación salida y regreso en la segunda quincena de Agosto. A día de hoy, además del cargador de Tapia de Casariego, siguen sin funcionar los de Avilés, Llanes y La Franca. Un auténtico desastre.   

Ayer no avisaba de su estado (aparecía como vehículo en carga)

Cuarto tramo: Outeiro del Rei / Santiago de Compostela

Llegué a Santiago de Compostela a la 1:00 de tarde y aparqué en el centro, en la Rúa da Porta da Pena, a escasos 400 metros de la Plaza del Obradoiro. En Santiago de Compostela los coches eléctricos con distintivo azul, sean de donde sean, no pagan en las zonas de estacionamiento limitado así que pude meterme hasta el corazón de la ciudad sin preocuparme por encontrar y pagar un costoso parking privado. Como me quedaban 30 minutos hasta la cita, todavía tuve tiempo de callejear por un centro abarrotado de peregrinos.

 Hotel OCA Puerta del Camino

A la 2:00 de la tarde, tras recorrer 102 km desde Outeiro del Rei, llegué a los cargadores ZUNDER situados al lado del Hotel OCA Puerta del Camino donde aproveché para reponer fuerzas. Tras comer una ensalada de pollo de corral, una pinsa con crema de tomate y un café, pedí la cuenta. Dejé Santiago de Compostela a las 3:15 de la tarde con la batería al 100% y puse rumbo a mi siguiente parada, Outeiro del Rei.

Quinto tramo: Santiago de Compostela / Outeiro del Rei

A pesar de que el Área de Servicio 507 tiene un buen acceso desde la A-6, una fantástica cafetería y unos cargadores ZUNDER confiables, prefería evitar esta parada para no tener que dar un rodeo de 30 km en mi ruta normal. Tras el incidente con EDP no me queda otro remedio que pasar por ella puesto que, desde Santiago de Compostela, Tapia de Casariego está en el límite de autonomía y tras este cargador no hay ningún otro cercano. 

Llegué a las 4:22 de la tarde y tras recorrer 96 km aun contaba con un 60% de batería así que la parada no iba a ser demasiado larga. En los 38 minutos de espera aproveché para estirar piernas, fisgar un poco en la tienda de souvenirs y planificar mi siguiente tramo. A través de la aplicación de EDP pude comprobar como los cargadores de la cornisa cantábrica tenían un continuo trasiego de coches cargándose. Además comprobé como varios cargadores de esta ruta estaban estropeados lo que hacía mas problemática la carga en los que estaban operativos. Ya con la batería cargada al 100% fijé mi destino en el cargador EDP de Cudillero.

Sexto tramo: Outeiro del Rei / Aeropuerto de Asturias

Al llegar a cargador EDP de Cudillero me encontré con un Tesla Model 3 comenzando su recarga, un Hyundai Ioniq intentando cargar en AC y un Kia e-Soul a la espera. Ante este panorama calculé que mientras cargaba el Ioniq en AC, la carga rápida bajaría a los 40kWh así que entre el Tesla y el Kia me tocaba esperar posiblemente más de dos horas. Busqué una alternativa cercana, aun tenía autonomía para ello, y encontré un cargador libre EDP en el aeropuerto de Asturias.

Ya eran ya las 6:45 de la tarde y aun me quedaba otra carga más para llegar a casa. Con el estrés de que alguien se adelantara, sumando más horas para llegar a mi destino, conduje hasta la terminal aeroportuaria lo más rápido que pude pero dentro de los limites legales.

Parking disuasorio del aeropuerto de Asturias

Llegué al aeropuerto a la 7:00 de la tarde, con un 21% de batería y 193 km recorridos desde Outeiro del Rei. El cargador estaba dentro del parking de larga estancia, en la zona de los coches de alquiler, así que tuve que entrar para poder cargar. Pensé que era normal que estuviera libre ya que al coste de la carga le tienes que añadir el coste del parking que por lo general en los aeropuertos no es nada barato.

Mosqueado por lo que pudiera pagar de parking y teniendo en cuenta que el próximo y último cargador del viaje está en Ribadesella o Llanes, decidí cargar la batería hasta el 88%. Mientras tanto, otra vez a estirar las piernas recorriendo el hall de llegadas de un aeropuerto infrautilizado a tenor de los pocos viajes programados en su panel de información. Curiosee en una única tienda de souvenirs para luego regresar a la máquina que cobraba el aparcamiento. No me pareció caro pagar 1,25 € por 40 minutos de aparcamiento, acostumbrado a aeropuertos como el de Bilbao en el que te sablean sin compasión.

Al llegar a casa he revisado las facturas de los cargadores y al final en el aeropuerto no me han cobrado nada. No sé si es lo habitual, bastante que tienes que pagar el parking, o si tiene que ver con una atención comercial en vista del cabreo mostrado por teléfono a EDP horas antes. Por otro lado, al salir del aeropuerto, vi dos docenas de coches eléctricos Renault Zoe pertenecientes a la flota de car sharing de EDP llamada GUPPY. Evidentemente esos coches se entregan con el 100% de batería y teniendo en cuenta que solo hay un cargador, es posible que casi siempre esté ocupado por estos vehículos y es igual de probable que ese sea el motivo por el que dicho cargador es gratis.

Salí del aeropuerto a las 7:40 de la tarde hacia lo que sería mi última parada antes de llegar a mi destino final. Quedaban por delante 102 km hasta el cargador de Ribadesella, y si lo veía muy mal, 22 km más hasta el cargador de Llanes.

Séptimo tramo: Aeropuerto de Asturias / Ribadesella

Una de las funciones que debería incorporar la aplicación de navegación, cuando nuestro destino es un cargador, es que nos informe en tiempo real de su estado, para que sobre la marcha podamos elegir otro libre. Normalmente cuando viajas solo, decides un sitio donde cargar e inicias tu viaje sin posibilidad de ver lo que está teniendo lugar en dicho cargador. Durante una o dos horas de viaje vas hacia un destino incierto, nunca mejor dicho, ya que durante ese tiempo alguien ha podido ocuparlo o en el peor de los casos ha podido quedar fuera de servicio. No solo la infraestructura está creciendo más lentamente de lo que crecen las ventas de coches eléctricos, es que ahora mismo, para dar servicio a los eléctricos que ya hay, debería haber cuatro veces mas cargadores. El empleado de la gasolinera que está al lado del cargador en Tapia de Casariego me dijo que cualquier día del fin de semana, en un turno diurno de 8 horas, suelen pasar más de 14 coches por el cargador. Eso significa que siempre hay alguien cargando y que por lo tanto muchos otros conductores pierden el tiempo saliendo de la autopista, llegando al cargador y viendo que tienen una espera de más de media hora, continúan su viaje hacia otro cargador repitiendo el proceso.

No estoy orgulloso de lo que voy a contar a partir de aquí pero, aunque no me excuse en absoluto, debéis de entender que llevaba en la carretera desde las 5:00 de la mañana. Mi estado de ansiedad era tal que incluso iba controlando qué coches eléctricos me adelantan por el camino y los controlaba hasta que se salían de la autopista y ya no eran una amenaza para mi. Nunca había tenido esa sensación, quizás porque siempre que había parado en un cargador no había tenido que esperar para cargar, a lo sumo, no funcionaba la aplicación y seguía mi camino hasta el siguiente.

En el puente del fondo divisé un KIA

Llegando a la salida de la autopista que conduce al cargador de Ribadesella vi, sobre el puente que cruza la autopista, la silueta de lo que parecía un KIA de los nuevos en dirección a la gasolinera. Podía ser un coche de combustión, pero no me podía arriesgar, algo me decía que si aceleraba un poco y tomaba la rotonda antes que él, tendría la vía expedita para cargar. Así fue, me adelanté en tomar la rotonda y me dirigí en primera posición al solitario cargador. Efectivamente era un Kia EV6 que cuando llegó a mi altura, su enojado conductor, me increpó por la fea jugada y aunque legal, entré en la rotonda antes que él sin ninguna precipitación ni maniobra extraña, entiendo que perder un cargador por un cuerpo de ventaja es frustrante. Tras llamarme jeta y alguna otra lindeza, se fue dirección al oeste. Quiero pensar que seguramente tenía autonomía para cargar en Villaviciosa o en Oviedo y que solo perdió un poco de tiempo. Si lee esto, mis disculpas.

Llegué a Ribadesella a las 8:36 de la tarde, con un 40% de batería. Tras 36 minutos de espera, abandoné la estación de carga con la batería cargada al 94% y me dispuse a terminar mi viaje. 

Octavo tramo: Ribadesella / Castro Urdiales

Es el tramo en el que más relajado viajo. Sin preocupaciones, sabiendo que en el destino encontraré mi propio cargador, listo para cargar, sin esperas y sin contratiempos.  Ya de noche, a la altura de Santander comenzó a llover y no pararía ya hasta casa. Tuve que moderar la velocidad porque mis limpia parabrisas no están bien, dejan surcos de agua y la visibilidad se resiente. Ya he pedido cita para cambiarlos.

Resumen del viaje a Santiago de Compostela

A las 10:48 de la noche llegaba a Castro Urdiales tras 1.015 km y 17 horas de viaje. Una velocidad media de 95 km/h y un consumo teórico de 18 kWh cada 100 km. No estaba cansado, durante el viaje había estirado muchas veces las piernas, pero con la falsa sensación de haber estado conduciendo todo ese tiempo. En viajes así te das cuentas de lo mucho que queda por avanzar en el tema de recargas, tanto en infraestructuras, como en inteligencia de las aplicaciones, como en legislación.

No puede ser que los cargadores se estropeen y queden fuera de servicio durante días y días en una operación salida. Deberían estar amparados bajo una legislación como la de los ascensores en la que las empresas que los instalan tienen por ley unos tiempos máximos de reparación y asistencia.

Tampoco es normal que las aplicaciones de navegación no vayan mas allá de poner los puntos de carga en el mapa y también informen y den alarmas en tiempo real sobre su estado de operación. Urge un protocolo de comunicación universal, estándar y libre para que aplicaciones de terceros, léase navegadores, puedan agregar información vital de navegación cuando te diriges a un cargador.

Y desde luego aumentar el número de cargadores de diferentes operadoras en un mismo lugar. No podemos depender de un único punto de carga en cada sitio. Y esto pasa porque se agilicen mucho más las concesiones y los tramites legales. En diferentes puntos del recorrido he visto hasta 10 cargadores que llevan allí plantados más de 6 meses y aun no tienen permiso para operar. Desgraciadamente esto no se va a solucionar fácilmente y mientras tanto sigue aumentando el parque de coches eléctricos y como además cada vez tienen mayor autonomía y batería, los tiempos de carga también aumentarán.

Lo que sí tengo claro, tras mi pasado de cándida bisoñez, es que los viajes con un eléctrico de 340km según la WLTP tienes que plantearlos en tramos de 100 a 120 km y llegar a los cargadores de destino con una reserva de por lo menos 80 km, por lo que pudiera pasar. Pretender hacer tramos de 180 km con una reserva de 20 km, teniendo en cuenta la distancia entre cargadores, es como encomendarse a la Virgen María. Para eso necesitas coches con baterías de 64kW por lo menos. Hasta ahora he tenido mucha suerte, pero a partir de aquí y visto lo visto, debo ser muy cuidadoso y parar mucho más frecuentemente.

Según los datos que proporcionan las facturas de las diferentes cargas y que tienen en cuenta, no solo la energía que entra en las baterías sino toda la que sale del cargador y que incluye las perdidas, el viaje me ha salido por 62,40 €, he cargado en total 210 kWh, incluidos los 43,80 kWh que cargué en casa para dejar nuevamente la batería al 100%, y un consumo medio de 20,70 kWh cada 100 km. No hay vehículo diésel que soporte una comparativa de consumo frente a un eléctrico. En un coche diésel con un consumo de 6,5 litros a los 100 km y a un precio de 1,75 €/litro, este mismo recorrido saldría por más de 115 €. Eso si, he de reconocer que la relajación que se siente a la hora de conducir un eléctrico queda eclipsado por el estrés de encontrar puntos de carga libres y operativos.

Por otro lado, en Peugeot me han dado precio por sustituir los limpiaparabrisas delanteros, 76,86 € con IVA y que en OSCARO, en una marca de prestigio como Continental, salen por 21 €. Mañana me los cambian y prestaré atención a como se hace para no pedirlos en Peugeot nunca más.

Para terminar os dejo el resumen del viaje. Un saludo a todos y buen regreso de vacaciones.

jueves, 2 de junio de 2022

Viaje a Bueu - Pontevedra. Un recorrido de 1.319 km en dos días.

En Bueu se celebraba el Campeonato de España de Trainerillas y pensé que era una buena oportunidad para viajar con el Peugeot, próximamente cumple ya dos años, y de paso comprobar como había cambiado el panorama y las posibilidades de carga en la cornisa cantábrica tras mi último viaje a Santiago de Compostela.

Balizas del campo de regatas

El plan era salir en sábado y llegar para antes de las seis de la tarde que empezaban las tandas clasificatorias de la final del día siguiente. La idea era ir por la Autovía del Cantábrico (A8) hasta el cruce con la Autovía del Noroeste (A6) y luego a la altura de Lugo coger la Autovía Santiago-Lugo (A54) hasta Palas de Rey para continuar luego por carreteras secundarias, no quería pagar peajes y además quería revisitar los pueblos de mi infancia, hasta Pontevedra y luego Bueu.

Recorrido del viaje

Google Maps estimó 640 km y algo más de 7 horas para completar el recorrido. Si además añadimos los desvíos hasta los cargadores más alejados de la ruta, como el de Tapia de Casariego, Gijón o Pontevedra, el recorrido total resulta ser de 654 km. Como tardé 2 horas y 46 minutos en cargar el coche en las cinco estaciones de carga elegidas, el viaje duró un total de 9 horas y 57 minutos, 2 horas y 48 minutos más que si hubiera ido con un vehículo de combustión.

Como en mi viaje ya está incluida la parada para comer, que siempre la hago coincidir con una carga, entonces la diferencia no es tan grande porque si añadimos a la estimación de Google Maps la hora de comer y un par de paradas de 20 minutos para estirar las piernas tenemos que la diferencia entre el viaje con el eléctrico y con uno de combustión es de solo 1 hora y 8 minutos en favor del vehículo de combustión. Si por otro lado sopesamos también el asunto económico, tenemos que el gasto total con el eléctrico fue de unos 47 € por trayecto mientras que con uno de combustión rondaría los 72 €

La gran desventaja sigue siendo la incertidumbre que tiene todo el tema de carga. La poca infraestructura de carga que hay en el viaje a Bueu condiciona la carga a unos puntos muy concretos. Esto te obliga a realizar trayectos mas cortos para mantener una cierta reserva de kilómetros por si ocurre algún imprevisto con el cargador. Con un vehículo de combustible, si la gasolinera elegida está cerrada, siempre encontrarás otra mas o menos cercana para repostar.

¿Y cuáles son los imprevistos más normales hoy en día? pues básicamente tres: que te encuentres el punto de carga sin servicio, que no puedas operar por errores de puesta en marcha y que ya esté alguien ocupando el punto de carga. El primero rara vez me ha pasado, el segundo, si llevas las tarjetas y la aplicación de carga de la compañía, no suele dar problemas y el tercero, cada vez más común, es el que más te puede trastocar el viaje. Por suerte, las 2 horas y 46 minutos que pasé cargando el coche no contempla ninguna de las anteriores situaciones.

Los cargadores de EDP, si tienes su tarjeta, son muy fáciles de operar. Basta con pasar la tarjeta por el lector, elegir el tipo de conector en la pantalla y luego enchufar la manguera y listo. Para terminar lo mismo, pasar la tarjeta por el lector y pulsar finalizar en la pantalla. Me parece muy bien que haya que pasar nuevamente la tarjeta por el lector para terminar la carga ya que en algunos cargadores esta opción permanece en la pantalla durante la carga y cualquiera que pase por ahí la puede detener y fastidiarte la carga. El precio de la recarga es relativamente caro, 0,45 €/kWh, pero suele haber descuentos si recargas el monedero electrónico de la tarjeta. Aun tenía dinero en el monedero electrónico de una promoción anterior en la que por 50 € te lo cargaban con 100 €. Para la vuelta tuve que recargar nuevamente el monedero pero esta vez el descuento no fue tan suculento: por cada 50 € recargados te regalaban solo 10 €.

Cargador EDP a las afueras de Gijón 

Los cargadores de EasyCharger (ahora Zunder) son los más sencillos de operar. No necesitas tarjeta de la operadora y no tienes que cargar ningún monedero electrónico. Abres su aplicación en el móvil, seleccionas la boca de carga y enchufas la manguera. Para terminar pulsas la parada en la aplicación y listo. Lo único que criticaría es la forma que tienen de codificar las mangueras (2001P2-A, 2701P1-B, etc.) pero una vez te haces con ella es muy sencillo. Tras la subida del precio de Iberdrola a 0,39 €/kWh, Zunder se han quedado sola en el primer puesto del ranking de cargadores rápidos mas económicos, manteniendo los 0,3 €/kWh.

Cargadores Zunder del Área de Servicio 507 de Outeiro de Rei

Mención a parte tienen los cargadores del Parking de Santa Clara de Pontevedra. Además de que tienes que gastar un dinero extra en el parking para acceder a ellos, me costó un euro el tiempo que estuve cargando, están operados por una empresa que no conocía. Tienes que entrar en la página web del distribuidor, identificar el punto de carga, el tipo de manguera, el correo electrónico donde recibir la factura, el importe a cargar y los datos de la tarjeta de crédito. Una vez rellenados y validados los datos, enchufas la manguera y comienza la carga. Si quieres detener la carga pulsas terminar en la pantalla y listo. Los carteles anunciaban precios diferentes en función de la velocidad de carga pero no había manera de seleccionar uno u otro. Se supone que la carga a 120 kWh cuesta 0,4 €/kWh y a 60 kWh 0,35 €/kWh pero el vigilante del parking me comentó que solo está operativa la carga de 120 kWh aunque yo no noté una velocidad mayor que otras veces. Es de agradecer que el vigilante, si tienes problemas con la operativa del cargador, puede activar la carga y cobrarte directamente ya que en la mayoría de los casos, los responsables del parking o gasolinera donde está el servicio de carga, se desentiende de los cargadores.

Cargadores del Parking de Santa Clara en Pontevedra

Pero como he dicho, el mayor imprevisto se produce cuando alguien está ya cargando y tienes que esperar a que termine. Si te lo has encontrado al final de la carga perfecto, pero si aun le queda mucho por cargar, de repente tu parada de 30 o 40 minutos se convierte en mas de hora y media dependiendo del caso. Y ahí está la cuestión porque, por ejemplo, si tienes la mala suerte de encontrarte con un Tesla model S con una batería de 100kW seca y cargando a 50kWh puede pasarse más de una hora cargando. Lo mismo ocurre si el propietario, sea el eléctrico que sea, quiere cargar su batería al 100%. Entonces la espera se duplica en tiempo porque entre el 85% y el 100% la carga va muy lenta.

El problema es que no puedes gestionar de ninguna manera tu espera, el coche está ahí cargando pero no conoces las intenciones de su propietario, si va a cargar hasta el 50%, hasta el 80% o lo va a dejar cargar hasta el 100%. Y lo peor de todo ocurre en los cargadores de algunas empresas que tienen dos bocas de carga rápida DC y una para carga lenta AC pero que no admiten simultaneidad. Y te encuentras a un hibrido enchufable, todo mi respeto para sus propietarios, cargando en el enchufe AC durante tres o cuatro horas y bloqueando la carga rápida. Y como la infraestructura de carga es escasa, el hecho de ir a otro cargador no te garantiza que esté libre o en una situación parecida o peor a la anterior.

Así que como quería llegar antes de las 6 de la tarde, hora a la que empezaba la competición en Bueu, dejé otras 2 horas y 30 minutos más como margen para los dichosos imprevistos por lo que el viaje comenzó a las 5:23 de la mañana. Al final, como no hubo contratiempos, llegue 2 horas y 30 minutos antes de la hora así que aproveché para registrarme en el hotel y dar una vuelta por el puerto.

Llevo bien las esperas mientras recargo el coche, sobre todo en viajes en solitario. Los lugares no suelen ser paradisiacos pero los aprovecho para estirar las piernas y sumergirme y poner orden en mis pensamientos.

La primera parada fue la Estación de Servicio de la Vega a la altura de Llanes. A las 7 de la mañana una docena de camiones, tras dormir por la noche, empezaba a desperezarse para retomar la ruta. El cargador, como infraestructura advenediza a la gasolinera, se colocó donde menos molestaba y acabó con sus huesos en la parte trasera del edificio principal, al lado de los contenedores de basura. Estoy acostumbrado a ello, hay veces que he tenido que dar un par de vueltas a la gasolinera para encontrar el punto de carga. Es un icono incomodo para ellos y lo tratan de alejar de su vista porque les muestra un futuro en el que cada vez habrá menos surtidores de gasolina. No hay mucho que hacer en los 30 minutos de espera así que doy paseos en circulo por las instalaciones, el aparcamiento de camiones y una zona industrial compuesta por tres o cuatro empresas y de vez en cuando me paro ante el cargador: la batería carga un 10% a cada vuelta que doy. Pensé: "solo tengo que dar 6 vueltas y habré cargado lo suficiente". Me vuelvo a sumergir en mis pensamientos.

Estación de Servicio de la Vega en Llanes

La segunda parada está en la entrada de Gijón, al final de la Avenida de Oviedo, en un promontorio que da la espalda a una Estación de Trasformación gestionada por EDP. Hace un año aquí había un cargador rápido y un surtidor de GNC (Gas Natural Comprimido). Ahora han quitado el surtidor de gas y colocado otro cargador rápido que aun no está operativo. Hay muy pocas estaciones de servicio para GNC y aquí han quitado una, no sé si esto es algo anecdótico o un aviso a navegantes. Mientras dura la carga suelo estirar las piernas bajando por la Avenida de Oviedo y mirando los escaparates de un par de exposiciones de coches y mas abajo, si la carga es profunda y son más de las 10 de la mañana, me acerco hasta el Corte Ingles. Llegar andando al centro comercial y volver son 32 minutos así que solo da tiempo a un vistazo por la primera planta. En esta ocasión, como de Llanes a Gijón gasté poca batería y era todavía muy temprano, me conformé con un paseo corto y en poco mas de 20 minutos ya había cargado al 85%.

Nuevo cargador de Gijón

El tercer punto de carga me gusta más que los anteriores. Es cierto que hay que desviarse 2,5 km de la A8 pero es un buen sitio si has desayunado muy pronto, como es el caso. El surtidor se sitúa en un polígono industrial de Tapia de Casariego. Al lado del cargador rápido operado por EDP hay dos gasolineras y un centro comercial cuya panadería es excelente. Siempre aprovecho para desayunar algún bollo recién hecho y acompañarlo con yogurt o alguna fruta. Luego, como sobra tiempo, deambulo por las hileras de estanterías del centro comercial y continúo mi paseo por las aceras del polígono industrial. Debería llevar una bolsa para recoger caracoles. Es un polígono industrial joven y hay mucha parcela sin construir y las zonas de hierba están repletas de caracoles. Supongo que hay pocos depredadores "de dos patas" que se dediquen a deambular por la zona ya que allí vas a lo que vas: echar gasolina o hacer las compras de la semana y no te dedicas a pasear.

Cargador de Tapia de Casariego

En la cuarta parada, dependiendo de la hora, suelo aprovechar para comer mientras cargo el coche pero esta vez lo tenía programado casi en el destino. El Área de Servicio 507 de Outeiro de Rei se sitúa en un sitio estratégico de la ruta entre Madrid y A Coruña. Se compone de un gran edificio central, una gasolinera BP y una esplanada gigante para aparcar camiones. Dispone además de dos cargadores rápidos de Zunder (antigua EasyCharger) a un precio muy competitivo. El tiempo de espera lo paso echando un vistazo a la tienda de regalos, yendo a su limpísimo servicio y tomando algo en su amplia y tranquila cafetería.

Es una pena que antes de llegar a Bueu haya que meterse en un parking del centro de Pontevedra para repostar en el único punto de carga rápida en muchos kilómetros a la redonda. Menos mal que Pontevedra es una pequeña ciudad y el fin de semana no hay mucho tráfico. En el parking Santa Clara hay dos cargadores rápidos de 120 kWh y otro dos de carga AC. Eran algo mas de las dos de la tarde así que fui a la Trattoria Nonna Clara (puesto 17 de 269 en el ranking de restaurantes de Pontevedra) que está a 3 minutos del parking y comí una fantástica ensalada. Veinticinco minutos después de partir de Pontevedra y pasadas las tres y cuarto de la tarde estaba aparcado en el municipio de Bueu, con el estomago lleno y muy descansado a pesar del largo viaje.

Bueu es un bonito y tranquilo pueblo de la Ria de Pontevedra

No os voy a contar mucho de mi estancia en Bueu, tan solo aclarar que los resultados de la regata clasificatoria no fueron del todo satisfactorios para los intereses y expectativas del club del que soy seguidor por lo que adelanté mi regreso al domingo a las 9, en vez de quedarme a ver la regata y la entrega de premios de una final en la que no participábamos.

La vuelta del domingo fue una copia de la ida, en los mismos puntos de recarga y sin incidentes reseñables. El mayor inconveniente de viajar en domingo es que los ya de por si inhóspitos entornos en los que se sitúan los cargadores se acentúan aun más al estar todo cerrado y sin vida. Los únicos que se salvan fueron el de Outeiro de Rei y el de Llanes que mantenían sus cafeterías abiertas. Para rematar el viaje, a 8 kilómetros de Castro Urdiales, me topé con la caravana de Vascos que regresaban a casa tras el fin de semana y que me retrasó media hora. La noche del domingo al lunes dejé cargando el coche hasta el 100% para poder hacer la estadística precisa. 

Tabla del viaje

En resumidas cuentas, si planificas bien y no tienes prisa, los viajes en un coche eléctrico, que no va sobrado de batería, son posibles. Eso si, la paciencia será tu mejor aliado y a partir de ahí, disfrutarás de los paisajes y de la carretera.

Tengo dos nuevas entradas preparadas para el blog pero hasta que no se aclaren algunas cosas no podré terminarlas y próximamente llega la esperada revisión de los 75.000 km que tengo programada para el 7 de junio y de la que también daré buena cuenta en otra entrada.

Un saludo a todos y ¡felices viajes!